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Se realizó el encuentro sobre Soberanía Alimentaria organizado por el IEF, las secretarías de Formación y de Juventudes de la CTA, la FeNaT y la Escuela Libertario Ferrari.

La reunión en modalidad virtual fue moderada por Ana Romero: Directora Formación CTAA Nacional y del Instituto de Estudios y Formación IEF y contó con la participación de Joana Giménez, Secretaria de Juventudes de la Central, Leonor Cruz, Secretaria de Géneros y Diversidades de la Central y referente de la FeNaT, Carlos Carballo en representación de la Cátedra Libre Soberanía Alimentaria Facultad de Agronomía UBA y Mercedes Paiva, Licenciada en Nutrición de la Cátedra Libre Soberanía Alimentaria, Facultad de Medicina UBA.

Al comienzo de la actividad, Ana Romero, Directora de Formación, dio la bienvenida al encuentro y agradeció la presencia de las y los presentes y enmarcó el encuentro: “Nos parecía muy propicio en el marco del desarrollo de formación política que comenzó con el Salario Universal, siguió con los cuatro gritos de Burzaco, y soberanía marítima. En este caso abordaremos la soberanía alimentaria, un tema tan fundamental en la vida cotidiana, y pensada desde la perspectiva de la clase trabajadora”.

Por su parte Joana Giménez, Secretaria de Juventudes de la Central, destacó la importancia de fortalecer la propuesta participando de los debates en torno a la alimentación: “Cuando reflexionamos en relación a que todo alimento es político porque es un eje transversal de nuestra vida, que nos permite vivir. Y qué comemos, o qué no comemos, es parte de una decisión que no es soberana en este momento y se configura con muchísimas cosas que no son ajenas a la coyuntura social”.

Mientras que Leonor Cruz, Secretaria de Géneros y Diversidades de la Central y referente de la FeNaT, celebró la continuidad de este espacio de formación en el tiempo: “Hablar de la soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a decidir qué comer, qué producir, dónde. Pero esto no pasó ni pasa en la realidad de Argentina. Son 6 o 7 empresas las que deciden hoy el precio y la calidad de los alimentos en nuestro país. Y es por el Paraná por donde se van los dólares de nuestro país que hambrea a nuestros pibes y pibas, y no habrá soberanía alimentaria sin una justa distribución de la riqueza”.

Luego fue el turno de los expositores de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Facultad de Agronomía de la UBA. Carlos Carballo valoró que este debate se esté dando en el marco de una organización de trabajadores y trabajadoras: “Para nosotros el alimento es el puente y el abrazo fraterno entre las y los productores que vienen  construyendo propuestas alternativas, generando alimentos sanos, seguros y a precios justos, y las y los trabajadores que requieren de precios justos”, dijo.

El académico también propuso: “La batalla por alimentos es central en la soberanía alimentaria y en la construcción de un nuevo modelo de desarrollo porque no hay modo de avanzar en la soberanía alimentaria sin las otras soberanías, que son demandas históricas del pueblo organizado en Argentina”.

“La soberanía alimentaria debe ser una bandera clave en la construcción de una patria para todes”, indicó, a la vez que analizó lo que ocurre en perspectiva de cambio climático y concluyó: “Este es un debate y una construcción de todos y de todas pero,  fundamentalmente, de quienes están luchando con quienes más están sufriendo esta crisis”.

Por su parte, Mercedes Paiva que también integra la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria se refirió a la perspectiva nutricional que es preciso analizar en clave de soberanía: “Detrás de las góndolas hay niños, niñas, personas”, dijo a la vez que informó que 1 de cada 5 niños menores de 18 años presentan obesidad: “Hay más propensión a la obesidad entre las y los niños de familias de bajos recursos”.

En este sentido se refirió también a la importancia del etiquetado en los alimentos ultra procesados en toda América Latina, que en Argentina recién está comenzando a  implementarse tras la aprobación de la Ley, y la importancia de cómo se etiqueta en función de cuidar la salud de la población y no los intereses de la industria.

Un charla debate para profundizar la formación sobre los temas fundamentales de nuestra soberanía

Ana Romero, Directora de Formación CTA, explicó que se trata del cierre de un ciclo «que hemos estado realizando durante todo este segundo semestre para fomentar y permitir los espacios de discusión y profundización de nuestras propuestas históricas y temas que vienen en agenda desde hace unos años como la soberanía. Queremos que nuestros compañeros y compañeras puedan profundizar qué entendemos por soberanía en los distintos ámbitos en los cuales militamos y nos organizamos».

«En esta oportunidad nos propusimos trabajar con compañeros y compañeras de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Facultad de Agronomía, Carlos Carballo y Mercedes Paiva, para empezar a hablar de soberanía alimentaria», dijo Romero y agregó: «que nuestra Central tome este tema para nosotros es crucial porque es pensar cómo se producen, elaboran y distribuyen, quién, cómo y para quién, los alimentos que llegan todos los días a nuestras mesas, nuestros comedores, a nuestras casas, y reflexionar cómo los consumimos».

«En este tema hay una escala individual y una escala colectiva de la que nuestra CTA está tomando el guante y quiere llevar adelante esta discusión, y repensar estas luchas que día a día hacemos desde nuestros espacios para organizar nuestras propuestas y pasar de lo defensivo a lo ofensivo, nos parece fundamental.», sentenció Ana Romero.

Carlos Carballo, quién será disertante junto a Mercedes Paiva por la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria, explicó que: «En un país como Argentina, donde más del 90% es población urbana y depende absolutamente de los ingresos monetarios que tenga mensualmente para adquirir alimentos y bienes esenciales, el tener trabajo digno y con ingresos que permitan satisfacer esas necesidades, es un derecho fundamental. Y la alimentación está en el centro del debate, por eso decimos que todo alimento es político, porque depende de quién lo produzca, traslade, elabore, procese, va a ser el precio que tenga, que es clave para la calidad de vida de las y los trabajadores».

«Cómo se producen los alimentos, con qué tecnología, con qué tipo de trabajo, para qué, en dónde, no puede ser una discusión de la Sociedad Rural Argentina o la mesa de enlace. Tiene que ver con el presente, el futuro, la vida, la dignidad, y la salud de todos, y eso tiene que estar en la discusión de las y los argentinos. Discutir alimentación es discutir el poder en Argentina, y esto forma parte de un plan de desarrollo estratégico distinto, inclusivo, y tenemos que empezar ya.», sentenció Carballo.