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Memoria, Verdad y Justicia en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata: acto homenaje donde se entregarán los documentos pertenecientes a estudiantes, graduados y no docentes desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar.

 

Aunque, ya pasaron 46 años del trágico golpe militar, el camino por reconstruir la verdad, reconocer y encontrar desaparecidos aún no termina, tal es así que después de una ardua lucha por parte de muchas personas dentro de dicha casa de altos estudios, se logró poder conmemorar y reconocer tanto a las víctimas como a sus familiares.

A pesar que dicha Institución tiene la mayor cantidad de personas desaparecidas y asesinadas, más de 150. No es casual que tanto la facultad de Medicina como la de Derecho, sean las últimas dos sedes en realizar la reparación de legajos; reflejando así la complicidad y la resistencia por reconocer dicha aberración.

De esta manera, Joaquín García, militante del Centro de Estudiantes Vientos de Abajo, reconoce la significación política de este trabajo de reparación de legajos en Medicina, como una lucha ganada con mucho esfuerzo, ya que durante dos décadas han insistido para poner en debate lo sucedido en aquellas épocas, y recalca que es fundamental situarse con una perspectiva histórica de lo que pasó y pasa en el establecimiento. “Hacia fines de los años 90 y hasta el 2018, dominó un grupo de profesores que se hacía llamar la “Hoja de Roble” en su mayoría adjuntos y profesores que corresponden a una versión muy mercantilista de la salud, muy meritocrática y excluyente de la educación”

Y agrega  “siempre que quisimos acercar estos debates no solo se miró a un costado sino que además en este cuerpo de docentes había profesores que durante la dictadura se encargaron de firmar actas de defunción falsos, que tergiversaban el motivo real de la muerte de personas detenidas clandestinamente, por ejemplo, muertes por fusilamiento aparecían como fallecidas en combate.” 

 

 

Marta Úngaro, militante por los Derechos Humanos, hermana de Horacio Ángel Úngaro, secuestrado y desaparecido, en La noche de los lápices, también afirma que “Costó mucho trabajo que la facultad reivindicara a las víctimas, porque hubo profesores que falsificaban actas de fallecimiento, afirmando que habían sido muertes por paros cardiorrespiratorios, y en realidad habían sido asesinados. Hay imputados médicos que colaboraron con la dictadura”.

A su vez, expresa que durante un homenaje, han llegado a juntar más de mil firmas para que les quitaran las matrículas, pero que “no pudimos lograr que el Colegio de médicos se las quitaran, y por eso hablé de la complicidad, resistencia  y que se tardó tanto”

 
 

Y sostiene que esta tarea, es algo muy importante, que se tendría que haber hecho antes, porque ya han pasado 46 años de la dictadura. “Para la familia es algo muy importante, es reconocer, reivindicar, yo he estado en otras entregas, y al escenario sube toda la familia. Es muy emotivo, es un espacio de reencuentro, para encontrarse con los hijos de los compañeros, con familiares, con los hermanos”.

Marta acompaña a las familias y seres queridos en cada acto homenaje de reparación de documentos, a pesar que como cuenta ella “El 16 de septiembre nuestra vida cambió, si bien ya teníamos compañeros desaparecidos y asesinados, secuestraron a mi hermano más chico -éramos 4 hermanos-, que iba al Normal 3  y quería estudiar medicina, estaba en el último año y también militaba. Ese día salí a buscarlo con mi mamá y todavía lo estoy buscando y no lo he encontrado”

 
 

Las restituciones se dan en el marco del Programa de Reparación de Legajos coordinado por la Secretaría de Derechos Humanos y Políticas de Igualdad de la Universidad Nacional de La Plata, a través de las Resoluciones 259/15 y 260/15, que establecen un conjunto de acciones de reparación, digitalización y preservación de legajos para ser entregados a los familiares de quienes fueron víctimas del terrorismo de estado y pertenecieron a las Facultades y/o Colegios de esta Universidad

De este modo, la reparación de un legajo, lleva todo un proceso de búsqueda y rastreo de información, para dar con el paradero del documento y así empezar a indagar en la historia de la víctima.

En el caso de la Facultad de Ciencias Médicas, Joaquín explica cómo lo llevaron a cabo “previo al trabajo de la reparación, se preguntó en Departamento de Alumnos, cuál era el estado del expediente, por ejemplo, el de Joaquín Areta (estudiante), seguramente lo que íbamos a encontrar es alguna información en relación al año que ingresó, su historia académica, a qué materia se anotó, qué aprobó y qué no. En este caso, lo que vimos es que hubo una interrupción de sus actividades como estudiante, como una suerte “que abandonó la carrera”. Debido a esto, entonces lo que se hace es certificar o explicitar qué fue lo que verdaderamente pasó, en ese caso y en los otros; con esas compañeras y compañeros detenidos, desaparecidos y asesinados y que eso pueda constar en el expediente de ese estudiante». 

 
 

Por eso implica todo una labor de investigación y de rastreo de información ya que «la mayoría de los legajos de estos estudiantes graduados y no docentes, no aparecían en los archivos de la facultad». De esta manera se buscan los métodos de búsqueda más adecuados para llegar a datos, una de ellas, es revisar en los libros de actas de las inscripciones (según fechas estimadas), cuenta García.

«Una vez que lo encontrábamos ya sabíamos que esa persona había ingresado a la facultad y después, era empezar a buscar y a rastrear la historia, si fue militante, dónde lo hizo, qué materias cursó, qué finales rindió, para que ese legajo pudiera tener una información más completa»  y de este modo explicó que enmarcado en la resolución oficial, presentaron desde la agrupación estudiantil Vientos de Abajo, en el 2018, el proyecto para iniciar el proceso de reparación de legajos, y al ser aprobado se conformó una comisión de trabajo con representantes de todos los claustros.

“Queríamos que estén todas las expresiones políticas que hoy estamos reconstruyendo la Facultad, poner en debate la necesidad de la comunidad educativa, para poder trazar estrategias para que el NUNCA MÁS efectivamente haga ecos en nuestras aulas y podamos reconstruir la memoria, la verdad y justicia que merece toda la sociedad y quienes fueron víctimas durante el terrorismo de Estado en nuestra facultad y que durante muchos años se negó”  

 
 

Se entiende a la memoria colectiva, como un elemento fuerte y fiel de la comunidad, que logra mantenerse a través de los cambios; recorrer y desandar largos caminos, ponerse en los zapatos de otrxs, generar y activar la conciencia y dar a conocer circunstancias, que a pesar de todo, parece que todavía hay muchas cuestiones escondidas, situaciones que no se conocen o están archivadas a la espera de ser descubiertas.

Continuar con estas batallas es reivindicar a todas aquellas personas que hoy no están, que desaparecieron y silenciaron pero aún así no pudieron borrar sus legados. Porque la conciencia social, la militancia y la labor grupal continúa, sobrevive y es pasada de generación en generación a través de los lazos familiares, de amigxs, de encuentros y resistencias.

 

 

Para contactar con el equipo de trabajo escribir al correo reparaciondelegajos@med.unlp.edu.ar

Programa de reparación de Legajos UNLP

Resolución 259/15, Reparación de legajos de víctimas del terrorismo de Estado integrantes de la comunidad universitaria

 

 

El acto homenaje se realiza el Lunes 5 de diciembre a las 9.30 hs

En Av. 60 y 120 La Plata, Facultad de Ciencias Médicas UNLP

 

 

 

Antonella Zuccarelo, IDEP Salud ATE Argentina